domingo, 1 de abril de 2012

Reflexiones acerca de las sesiones de chat de la unidad 6

A continuación me dispongo a comentar acerca de las dos sesiones de chat que se han realizado en torno a la unidad 6 de este curso.

Durante la primera sesión, se llegaron a tratar y discutir entre todos acerca de dos conceptos:

Selección de contenidos

Abordando este concepto, se llegó a la cuestión de si la evaluación del alumno depende de los contenidos o del rendimiento, así como el uso del término "calificación". Calificación no es lo mismo que evaluación, un profesor debe evaluar si se ha aprendido algo, y dicho aprendizaje (si se consigue) parte en un principio de la existencia de unos contenidos. Por tanto, el rendimiento es sólo una parte del concepto total de evaluación.

Por otro lado, los contenidos no tienen por qué estar recopilados en una misma fuente, por no decir que es imposible recopilar absolutamente todos los contenidos juntos. Podemos encontrar contenido que nos ayude y complemente en la labor del aprendizaje y que tenga distintos orígenes.

Cuando pensamos en la educación tradicional, como puede ser la educación primaria o secundaria, al reflexionar acerca del contenido de cualquier asignatura, nos viene a la cabeza inmediatamente un libro de texto. La información de los libros era la principal fuente de contenidos. Pero si nos paramos a pensar, eso no tiene por qué ser así, los contenidos están en todos lados, el ejemplo más claro es Internet, dónde la información acerca de todos los temas posibles es muy abundante. Por eso, haciendo uso de diversas fuentes podemos llegar a formar un contenido como base para el aprendizaje, tan válido o incluso más que haciendo uso unicamente de cualquier libro de texto de una editorial.

Por todo esto, la evaluación de la que hablábamos antes no recae sobre los contenidos sino sobre el aprendizaje, hay que valorar si el alumno ha sido capaz de construir conocimiento, no si ha sido capaz de memorizar dichos contenidos sino que tiene que haber sido capaz de comprenderlos y de saber aplicarlos.

Autonomía del alumnado

Este concepto consiste en la idea de que el alumno tenga la confianza necesaria para que, guiándose por sus propias decisiones, pueda alcanzar a conocer o comprender algo, sin que estas decisiones sean excluyentes de otras. De esta manera, si es el alumno el que se encarga de su propio aprendizaje, la forma que tiene cada persona de organizarse o aplicarse no tiene por qué ser la misma que la de otra, es por eso que puede haber varios caminos igual de correctos para llegar a obtener conocimiento acerca de algo.

Durante la segunda sesión se trató el concepto de seguimiento del aprendizaje y lo que esto supone al docente. Se discute la importancia de observar como se desarrolla y desenvuelve el alumno a lo largo del período del aprendizaje, y de esta manera comprobar como va aprendiendo. Además se valoran distintas formas de evaluación teniendo como única finalidad que el alumno aprenda, por lo que es normal discutir y no estar todos igualmente de acuerdo en cuanto a las formas de evaluación tradicionales.

Se habló acerca de romper con tres barreras:

1) La creencia de que para la calificación de un grupo de alumnos de una misma clase, se tengan que utilizar los mismos instrumentos y criterios.
2) El alumnado no puede organizarse para aprender algo.
3) Tenemos que diferenciar conocimiento, contenidos y fuentes de información. La evaluación tradicional asocia fuentes a contenidos, y la reproducción de esos contenidos en conocimiento.

Y es que, en definitiva, tenemos que tener claro que en la escuela actual, el debate del saber práctico, está muy integrado actualmente. Por eso hablamos de competencias, que tiene que ver con la idea de saber hacer.

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